Luis Cernuda

Luis Cernuda huye de la España en guerra y a través de Francia llega a Inglaterra. Será una estancia de 9 años en el país (1938-1947). Tiempo en el que Cernuda alcanzará su voz adulta y definitiva. El espacio físico (geográfico y mítico podríamos diferenciar) y el sentido de pérdida quedarán consolidados en su poética.

Luis Cernuda huye de la España en guerra y a través de Francia llega a Inglaterra. Será una estancia de 9 años en el país (1938-1947). Tiempo en el que Cernuda alcanza su voz adulta y definitiva. El espacio físico (geográfico y mítico podríamos diferenciar) y el sentido de pérdida quedarán consolidados en su poética.

Su primera parada es en North Stoneham cerca de Winchester, como monitor para un grupo de niños refugiados vascos acogidos en los terrenos de Lord Faringdon, trabajo conseguido con las gestiones de Stanley Richardson quien más tarde fallecerá en un bombardeo sobre Londres el año 1941, y quien había inspirado el poema «Por unos tulipanes amarillos» del libro Invocaciones (1935). La experiencia nada gratificante (incluyendo la muerte del adolescente José Sobrino origen el poema Elegía a un muchacho vasco muerto en Inglaterra) le hace aceptar sin dudas el puesto que se le ofrece en la Universidad de Glasgow como lector de español.

En esta ciudad permanece desde comienzos de 1939 hasta el verano de 1943, cuando es llamado para ocupar similar plaza en la Universidad de Cambridge, hasta el verano del 45. Sus visitas a Londres serán habituales ya que en la ciudad cuenta con amigos y conocidos como Salvador de Madariaga, el pintor Gregorio Prieto o la familia Panero. En enero de 1945 se establece definitivamente en Londres para empezar a trabajar en el recién creado (20 de enero de 1944) Instituto Español republicano.

Se aloja en una habitación «mínima» de la casa de Gregorio Prieto en Hyde Park Gate. Los dos últimos años de estancia en Inglaterra le serán especialmente difíciles dejando el país en septiembre de 1947 rumbo a Norteamérica.

La obra presente gira en torno a una forma cernudiana de presentar (contrastar) una historia. Juego de espejos que se enfrentan y complementan formando ambos por oposición un solo cuerpo, el díptico. Es a la vez una alusión directa a su obra «Díptico Español», del libro Desolación de la Quimera (1956-1962).

En la esperanza de que el propio Cernuda pudiera explicarnos su experiencia británica surge la idea de la entrevista, imposible claro está, y de ahí la división en dos poemas independientes del poema conjunto. El primer poema funciona como invocación al autor, especie de ouija, prestándole voz en la segunda pieza. Es en esta segunda parte donde el invocado nos habla de su experiencia inglesa: la pérdida de referencias geográficas y el encuentro del espacio mítico, la pertenencia a una voz (idioma) independiente del cuerpo y su lugar.

Luis Cernuda recuerda desde México su estancia en Inglaterra (I). (Díptico) (II)

I
Aquella lejana voz
Que hoy llega hasta ti (III)
Dura, comprimida,
Adversa,
Resulta no acordarse
Con tu lectura ni tus pronósticos.
El encuentro soñado tantas veces
Entonces deviene inesperado.
Tu sorpresa ante él
No es sólo la del timbre desusado
O ritmos diferentes,
Sino la del olvido vago
Ante tanta ausencia.
Y piensas qué extraño es
Recuperar un día en la vida
De alguien lejano, congelado
Para siempre con sus hojas,
Muebles, tráfico y gato.
Ahí tienes por fin la habitación:
Su posible gesto, atmósfera
Densa, dormida hasta ti.
Y ante ti la única verdad:
Tiempo y deseo recuperados:
La presencia, la forma.
Pero ¿dónde yo?
Y ¿dónde tú?.

 

 

 

 

II
Marche el alma sin voz;
La unidad perdida hacia
La madurez en esta huida
Dividida, en la calle
Hyde Park Gate (IV).
Vuelta la mirada a las
Nubes (V), 1938, en esta isla de olvido
Lloraste por unas camisas
¡Y ahora andas sin cuerpo!
De tus quehaceres poetas
Las clases, las tardes.
Soñaste un eterno invierno
Y el cuerpo no siempre descansa
Donde queremos.
Si tan sólo fuera un olvido (VI)
El destierro…
Nunca ya vuestro ya sólo mío
Quedaría el destino
Y desnuda la palabra
Yergue frente a los otros un abismo:
El hastío del poeta errante:
Entre lo que dice la multitud
Y lo que siente la multitud.
Después la lengua hace
Su filigrana sentimental
Con la soledad diaria:
Todo es paisaje.
Excepto el deseo, inevitable,
Siempre a un beso de distancia.
Cobarde
Y en soledad, el alma aúlla
Como si cantaran pájaros
En la noche (VII).

(I) Alusión al título del poema Luis de Baviera escucha Lohengrin, del libro Desolación de la Quimera, 1962.
(II) Referencia al poema Díptico español, del libro Desolación de la Quimera, 1962. En este poema Cernuda habla del exilio, del idioma y la división que le supone el sentirse vinculado a una voz, a un idioma de una nación que repudia, que ya no siente suya. El libro en conjunto ofrece una recapitulación de su vida: del amor, del exilio y del ser poeta.
(III) Antología personal. Editorial Visor, 1996 Lectura de poemas por el autor.
(IV) Hyde Park Gate 59: dirección de la residencia del pintor Gregorio Prieto en Londres, donde Cernuda ocupó una habitación durante su residencia en la capital británica.
(V) Las Nubes, libro de Cernuda primero escrito en suelo inglés (1940-1943) Inaugura su período de madurez.
(VI) Alusión al poema y libro de igual título Donde habite el olvido, de 1934.
(VII)  (1) Birds in the night: poema del libro Desolación de la Quimera del año 1962. En este poema Cernuda relata un episodio en la vida de los poetas Paul Verlaine y  Arthur Rimbaud, huidos a Londres por el escándalo de sus relaciones. Este motivo le sirve a Cernuda para hacer una revisión y ajuste de cuentas con su pasado, y tal es el sentido de este Díptico.
(2) Pájaros en la noche: alusión de Luis Cernuda al  poema de Paul Verlaine de mismo título.

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