Mujeres al borde de un ataque Brit Es

Hace unos días Brit Es se metió de lleno en el mundo Almodóvar. Llegamos con la cabeza un poco aturullada por la criticas diversas que habíamos oído, y tras el ‘desastre’ en Nueva York las esperanzas eran pocas. Con todo y con ello, y como buenos fans de nuestro cineasta más grande e internacional, no dudamos en querer que nos gustase la obra.

Foto @ Alastair M.
Hace unos días Brit Es se metió de lleno en el mundo Almodóvar. Llegamos con la cabeza un poco aturullada por la criticas diversas que habíamos oído, y tras el ‘desastre’ en Nueva York las esperanzas eran pocas. Con todo y con ello, y como buenos fans de nuestro cineasta más grande e internacional, no dudamos en querer que nos gustase la obra.

Pepa, la protagonista principal, representada por Tasmin Greig, está al borde del ataque, como es de esperar, en cada momento de la representación al mejor estilo Carmen Maura

Nada más llegar al teatro, guiños a la cultura española más castiza y al colorido mundo de Pedro (perdón por llamarle así, pero son tantos años de admiración que casi le considero amigo), carteles de ‘taquilla’ o servicio de ‘caballeros’ y un muy pretendido ‘damas’, nos saludaban desde todas las esquinas.

El escenario nos espera sin cortinas y ya podemos ver, de una manera algo voyeurista, que se trata del apartamento de la protagonista, con sus tonos primarios colocados de forma estratégica, aunque posteriormente seremos sorprendidos por la acertada escenografía y atrezo que nos moverán por los diversos lugares donde acontece la función.

 

Obviamente hay muchos cambios en la obra, sobretodo por que es un musical. Pero, ¿no son las obras de Pedro Almodóvar un poco musicales?. Todos los que conocen la obra del director saben que la música es parte fundamental de sus películas y que siempre se relacionan ciertas escenas con ciertas canciones. Aquí, tenemos la orquesta en directo, acomodada en la parte superior del escenario, dando un toque más de intensidad a la ya de por si ‘acelerada’ representación.

Ricardo Afonso y Tasming Greig © Alastair M.

La obra comienza con una canción homenaje a la ciudad donde transcurre la trama y que ha sido la inspiración del director de La Mancha para casi todas sus películas: «Madrid», una canción que nos transporta a través de la guitarra de Ricardo Afonso y los ritmos latinos al epicentro ‘almodovariano’ de esta ciudad. Afonso es “el taxista” que aparte de actuar como tal, hace de narrador y nos dirige por la obra con su guitarra en mano y su aire latino.

Pepa, la protagonista principal, representada por Tasmin Greig, está al borde del ataque, como es de esperar, en cada momento de la representación al mejor estilo Carmen Maura, envuelta en vestidos de colores llamativos que coordinan con el escenario colorista y lleno de matices, similar a los escenarios de la película original y de otras posteriores como “Kika” o “Átame”. Su papel es delirante, entre canciones y dramas, rápidos cambios de escenarios que hacen que nos sintamos en su piel, haciéndonos participes de su tragedia personal sin perder el humor.

Un buen remake de la obra original (…) lleno de drama, pero también del positivismo al que nos tiene acostumbrados el director manchego.

Más guiños a la cultura española vemos en todo momento, tanto a través de pequeños detalles como un bote de Mistol o un spray de Lava Nelly, como de la música compuesta por David Yazbek con tonos latinos y basada en los grandes dramas de la película: las mentiras en ‘Lie to me’, la locura en ‘Lovesick’ o el gran número coral ‘On the verge’.

La renombrada actriz Haydn Gywnne, que interpreta a Lucia (Julieta Serrano en el original) sorprende no solo por su buen trabajo a la hora de actuar sino por la portentosa voz en las canciones que interpreta. Su papel, el de la desquiciada y enamorada Lucía, es uno de los papeles clave en la obra aportando la parte más cómica a través de su actuación y sobretodo del vestuario retro similar al original, aunque en un momento aparece en escena con peineta y mantilla, otra vez para transportarnos de nuevo a España y recordar al público donde suceden estas trágicas historias de amor y pasión.

Haydn Gwynne y Tasming Greig © Alastair M.

Pasajes  de la película, como los trayectos en taxi de Pepa, las conversaciones al teléfono o el mítico “Señora, ¿qué tiene este gazpacho?», quedan inmortalizados de nuevo entre canciones y actuaciones al más estilo Broadway, con canciones pegadizas cargadas de humor, amor o drama dependiendo de las circunstancias y construyendo álbum de momentos de esplendor escénico.

Definitivamente es un muy buen remake de la obra original del aclamado Almodóvar, y para los que nos gusta ese universo colorista, lleno de drama, pero también del positivismo al que nos tiene acostumbrados el director manchego. Una oportunidad única para revivir las peripecias de Pepa, que ya han pasado a la categoría de Clásico.

– – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – –

Haz click aquí para ver toda la información para ir a ver el musical.

Publicaciones relacionadas

Car(y), charlemos de “El último adiós de Bette Davis”

El sueño dirigido

Arte y accesibilidad en la 8ª edición de IberoDocs