Omara Portuondo y El Cigala celebran 70 años de Filin: El son cubano y el flamenco arrasaron en Londres el pasado 21 de julio en el Barbican

Tener la oportunidad de disfrutar de dos voces tan vividas e inconfundibles como las de Omara Portuondo y Diego El Cigala (internacionalmente conocido como ‘the Little Prawn’), compartiendo escenario, canciones y admiración mutua, es de por sí una experiencia mayúscula. Consciente de ello, el público que prácticamente llenó el Barbican Center recibía a la pareja de cantantes poniéndose en pie y entre ruidosos vítores, como solo ocurre con las eminencias, muy lejos ya de tener que demostrar nada para arrancar un aplauso de rendición a una audiencia entusiasmada.

Portuondo demostró que a pesar de sus despistes sigue poseyendo un chorro de voz capaz de mantener notas como pocos, que dejaron con la boca abierta a los asistentes con la preciosa ‘Duele Mucho’.

Ella, una institución en la historia del son cubano y representante del Filin y él, el cantaor madrileño que junto -y gracias también- a Bebo Valdés (‘Lágrimas Negras’, 2003) conquistó definitivamente a los amantes de la world music, sumergiéndose en los ritmos del folclor latinoamericano desde entonces y para siempre. Demostraron ser, desde su salida a escena, dos almas verdaderamente gemelas; con tan solo un año de amistad, tras conocerse en Los Ángeles con motivo del ‘Adiós Tour’ de Buena Vista Social Club, la hermandad y la sintonía desbordaron a raudales y con toda naturalidad.

La ocasión no merecía menos. Diego y Omara se encuentran inmersos en la gira europea ‘85 Tour’, que celebra el 85 aniversario de la octogenaria y sus ya 70 años de carrera profesional. Tras haber actuado en varias ciudades de España, tenía lugar en Londres el séptimo concierto del la gira y el primero del dúo en Reino Unido, junto a una banda de músicos enormes en formación de cuarteto: Yumitus al piano, Andrés Coayo a la percusión, Rodney Barreto a la batería y Gastón Joya al contrabajo.

De punta en blanco, El Cigala paseaba de aquí para allá una bebida naranja y se arrancaba en solitario abriendo el recital con un pasional ‘Te Quiero Te Quiero‘ de Algueró, seguido de ‘Amar y Vivir‘, bolero legendario de Consuelo Velázquez. Vestida completamente de turquesa y con su distintivo tocado a juego, -esta vez un lazo que terminó dándole algunos problemas y más risas-, Omara encogió con su profundidad los corazones, cuando se unió al cantaor en ‘Si Te Contara’, dando paso a los solos de la habanera (‘Lo Que Me Queda Por Vivir’ e ‘Y Tal Vez‘), y cerrando apoteósicamente el set con las ‘Lágrimas Negras’ de ambos.

El Cigala quiso cantar por Camarón, a quien dijo que le daba mucho respeto homenajear, ofreciendo el momento de raíz más flamenca de la noche, que terminó de completar y hacer brillar su multicultural alma artística.

Los músicos tuvieron aquí su momento de improvisación, entre set y set, donde alardearon de técnica musical y dominio del instrumento. Una musicalmente “tensa” conversación rítmica y melódica de latin jazz que duró varios minutos en los que se sucedían los diferentes solos, entre malabarismo y malabarismo, a modo de exhibición de destreza. Con mucho son y máximo nivel (a veces con velocidades imposibles de seguir con la vista o el oído), aunque por momentos con cierta sobredosis de arreglos. Muy a diferencia de los cantantes, quienes en este caso se caracterizan por los pocos adornos y la mucha profundidad de sentimiento de cada sílaba.

Y aunque en las letras de las canciones elegidas predominaron la tristeza y el dolor, Omara, con sus 85 años y varios días de gira a las espaldas, incitó una y otra vez al baile con clásicos como ‘La Última Noche’. Con la ayuda de los folios de su atril y de su compañero de andanzas, quien le soplaba de cuando en cuando las letras olvidadas de las canciones, Portuondo demostró que a pesar de sus despistes sigue poseyendo un chorro de voz capaz de mantener notas como pocos, que dejaron con la boca abierta a los asistentes con la preciosa ‘Duele Mucho’. Como ella misma declaraba a El País al comenzar la gira: “Todavía puedo gritar un poquitín”, y más aún.

El Cigala quiso cantar por Camarón, a quien dijo que le daba mucho respeto homenajear, ofreciendo el momento de raíz más flamenca de la noche, que terminó de completar y hacer brillar su multicultural alma artística. Los cantantes ofrecieron un entrañable espectáculo que viajó alternativamente por Cuba, Méjico, Brasil y España, con un repertorio de clásicos e imprescindibles de la música romántica y popular hispana. No sabemos cuántas giras le quedan a Omara, pero la diva del son dio buena guerra con sus contoneos y gran humor, hizo reír y puso en pie al repleto auditorio de la capital británica.

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Foto portada © Carlos Pericas / cedida por Barbican Centre

VIDEO GIRA: https://player.vimeo.com/video/144342515
VIDEO PRESENTACIÓN CONCIERTO LONDRES: https://www.youtube.com/watch?v=ramQQYiOGaE

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