Abrumadora semana de ferias en Madrid. Primera parte.

Madrid en la semana de ferias fue una experiencia totalmente abrumadora y tentadora. La feria ARCO se ha convertido en una cita tan enraizada que le han salido ramas, esquejes, acodos y hojas silvestres que han volado siguiendo un camino diferente.

Madrid en la semana de ferias fue una experiencia totalmente abrumadora y tentadora. La feria ARCO se ha convertido en una cita tan enraizada que le han salido ramas, esquejes, acodos y hojas silvestres que han volado siguiendo un camino diferente.

A parte de los dos pabellones con los espacios de las galerías, se crearon en este 35 aniversario de ARCO, numerosas actividades, charlas, programas alternativos, fiestas, encuentros con artistas y comisarios, foros… O sea, ¡un no parar! ¿Quién tiene energía para todo eso Sra. López y Sr. Urroz? Simplemente no quisieron que sus adeptos tuviesen tiempo para las alternativas que se sumaron a la fiesta anual del arte. “Mi dispiace ma io so’ io…” Dijo Alberto Sordi interpretando al Marchese del Grillo…

Mis paseos por ARCOMadrid fueron aleatorios y sin sentido. Me gustan así. Encuentras sin buscar y te pierdes repitiendo obras a las que acabas cogiéndoles cariño. Me pasó con la alfombra de bolas negras de Mona Hatoum en el stand de la galería Chantal Crousel. Se llama ‘Turbulence’ y es una serie con distintos colores. La vi en la primera media hora y me la reencontré tres veces más. Fue una de las piezas más fotografiadas de la feria; no pasa desapercibida. El activismo de Mona Hatoum lleva abriendo ojos y conciencias mucho tiempo.

Galería Chantal Crouse / Mona Hatoum

En el 2014 esta artista libanesa residente en Londres tuvo una retrospectiva, de sus 30 años de trabajo, en Catar, en el Arab Museum of Modern Art. La veremos próximamente en Tate Modern. Estoy expectante y ansiosa por verla. Su obra ‘Present Tense’, expuesta durante meses en Tate Britain es una clarísima muestra de su profunda conciencia en lo que concierne a los conflictos en el mundo árabe. Es una pieza de suelo, al igual que ‘Turbulence’. Son bloques hechos con jabón palestino con pequeñas perlitas en la superficie que dibujan los territorios ocupados. Una obra concisa e incisiva que pretende la reflexión empática del espectador. Toda su trayectoria invita al pensamiento crítico de la sociedad en la que vive. Un acierto de la galería Chantal Crousel traerla a esta edición de ARCO, o mejor dicho, de los comisarios de esta edición de la feria, que la invitaron a asistir.

Algo muy divertido de las ferias es que te vas encontrando con conocidos sin parar y aunque a mí no me chista nada el denominado networking, me encantan los reencuentros con amigos y antiguos compañeros. María Ríos, de la Galería Rafael Pérez Hernando de Madrid, me ha explicado con detalle el solo project de Susana Solano que presentaron para esta edición de la feria. Dibujos y collages, todo trabajo en papel, fue la apuesta acertada de la conocida galería madrileña. Siendo Susana Solano una de las escultoras más internacionales de España fue curioso encontrar esta propuesta de pequeños formatos y materiales volátiles. Pero, por supuesto, estaban combinados con esculturas de aluminio-magnesio imitando papel, que unificó la muestra y nos envolvió en el conocido universo escultórico de la artista.

Me gusta. Me encanta, mas bien, que haya proyectos individuales de mujeres artistas. Hay mucha controversia con respecto al tema de forzar un poco la máquina y apostar de manera consciente por mujeres artistas. Este año la feria satélite Art Madrid realizó actividades abordando este tema. En los años ochenta las Guerrilla Girls abogaban por romper estas barreras que las mujeres artistas encuentran a su paso. A día de hoy, queda mucho camino por andar y considero las propuestas como las de Art Madrid muy acertadas e interesantes. Dan pie a la reflexión, al remover de las conciencias dormidas, a iluminar y acelerar un cambio que es necesario y legítimo. No he podido visitar las charlas en Art Madrid pero sí he visto más propuestas con nombre de mujer en los stands de varias ferias en Madrid y es algo que me ha llenado de energía.

Hace unos cuatro años conocí en la feria Art Basel a Sabrina Amrani. En aquel momento aún no tenía galería pero estaba a punto de caramelo. Hablamos de muchas cosas, entre ellas, lo difícil que es posicionar una galería joven en el panorama de ferias internacionales de prestigio. Visité su stand acompañada de María Gómez, especialista en arte árabe. No solamente consiguió que su galería tenga prestigio internacional, sino que en cuatro años, le han dado el sí en ferias de alto nivel como ARCO, Art Basel Hong Kong, Artissima, 1:54 Contemporary African Art Fair y muchas otras.

Galería Sabrina Amrani / Joël Andrianomearisoa. Premio Audemars Piguet

No es de extrañar, ya que esta galería tiene un potentísimo proyecto que nos habla de lo global partiendo de identidades específicas, nos muestra entramados sociopolíticos diversos y nos invita a la reflexión colectiva, todo a través de artistas de muy diferentes orígenes. María Gómez me enseñó las piezas que llevaron a la feria dejándome boquiabierta con los enormes marcos de Babak Golkar. La silueta del Taj Mahal alargada y curvada hasta tomar la forma de un marco de madera. Tan simple y tan hermoso como eso. Sin duda otro de mis favoritos en este ARCO 2016. Llevaron también obra de Joël Andrianomearisoa, que ya conocía por la feria Art 14 de Londres. Recuerdo haberme emocionado mucho con las botellas de lágrimas que apilaron en una gran mesa en medio del stand. Repitieron experiencia y su impacto fue el mismo. Siempre que hablo de esta obra, alguien alude a la magnífica Susanita de Mafalda, que coleccionaba tarritos con sus lágrimas, y apuntaba en sus etiquetas los motivos de las mismas. Me pregunto cómo sería una conversación entre Joël y Susanita. Si algún día conozco a Joël se lo preguntaré. Este artista, venido nada menos que de la lejana Madagascar, se ha llevado el premio AUDEMARS PIGUET para producir una obra en la feria. Los afortunados con tarjeta VIP tuvieron el privilegio de verla. Yo di unos saltitos desde fuera y la reconocí en seguida. Tiene una traza inconfundible.

Mi paseo aleatorio me hizo chocar con mi viejo amigo Ernesto Fernández Rey, de Iniciativas-Habitat. A Ernesto yo lo conozco de los locos años universitarios y no por el mundo del arte; pero el interés mutuo por la gente creativa hizo que nos encontrásemos allí. Seguro que su nombre no os suena en un primer momento, pero si os hablo de la Iglesia Skate Asturiana’ ya os dice algo más ¿no? Hace unos años que Ernesto me dijo que había comprado una iglesia. Quería hacer algo en ella pero no sabía muy bien qué. Hace pocos meses, se puso en contacto con Iam Gallery y la liaron tanto que los llamaron hasta de televisiones locales de pueblos remotos de los Estados Unidos. Esta galería tenía sede física en Madrid hasta hace bien poco, pero decidieron que sus artistas no quedaban bien en cuatro paredes descontextualizadas. Así que cerraron el espacio y abrieron sus alas a horizontes menos anodinos, como la iglesia de Ernes o camiones viajeros de los que hablaré después. En la iglesia, situada a pocos kilómetros de Oviedo, están albergadas varias rampas para patinar. La asimilación skate y arte urbano es bastante automática así que Iam Gallery en seguida puso en marcha la producción artística que en pocos meses iba a llenar titulares de periódicos. Okuda San Miguel, cántabro afincado en Madrid, transformó la ‘Iglesia Skate’ dejándola con un sello tan inconfundible que no me extrañaría que dentro de cien años se estudie en los colegios. No solamente es una intervención artística. Es también una intervención social. Esa iglesia está desconsagrada desde hace mucho tiempo pero su contexto y simbología siguen ahí. Es una transformación histórica y espero un punto y seguido hacia una sociedad más abierta y menos sumisa a dogmas anticuados.

TRUCK ART PROJECT from Truck Art Project

Iam Gallery, ahora Iam Ink & Movement, tuvieron su propio stand en ARCO. No como galería, sino como productores de un interesantísimo proyecto llamado Truck Art Project’. Ernesto me llevó hasta ellos y no me han podido dejar mejor impresión. Amigables y divertidos me contaron como aunaron a diversos artistas para pintar las lonas que cubren la carga de camiones transportistas.Ideaza ¿eh?. Ahí, al lado del recinto de IFEMA pudimos ver que no todas las obras de arte cuelgan sobre paredes; las hay sobre ruedas, accesibles a cualquier viandante. La empresa Palibex fue la que apostó por que sus camiones fuesen portadores de obra artística. Y de ahí al cielo, bueno, a ARCO. Javier Arce, Suso33, Okuda San Miguel, Abraham Lacalle, Marina Vargas, Javier Calleja y Daniel Muñoz ‘San’ son algunos de los artistas que han dejado su huella en los camiones. Ojalá mil más se sumen a esta iniciativa y España se convierta en el país “de los camiones artísticos”. Los de Iam Movement no dejaron escapar ni un detalle en esta semana del arte madrileña y organizaron una exposición temporal en un local céntrico del barrio de Malasaña. Allí disfruté la obra de Okuda, que era la atención de todas las miradas, Franco Fasoli, Saner y Sixe Paredes.Fue una de las propuestas más divertidas de la semana. ¡Bien por todos ellos!

Galerie Isabella Czarnowska / Artistas: Carla Arocha + Stéphane Schraenen

En la feria también me encontré al comisario Toni Ferrer. Es una alegría encontrar Londoners fuera de Londres. Fui a visitar el stand donde estaba trabajando, la galería Isabella Czarnowska la cual presentó a Carla Arocha y a Stéphane Schraenen. Las esculturas de espejos de estas artistas, que trabajan en conjunto, dan mucho juego visual y compositivo. Llevan al infinito el espacio expositivo y reflexionan sobre la ambigüedad espacial utilizando materiales del día a día. Estas dos artistas funcionan como una sola desde el 2006 y tienen presencia en galerías de Estados Unidos, Latino América y Europa.

Cerca de ellas estaba el stand de la galería F2 con un óleo de gran formato del artista y comisario gallego Álvaro Negro. ‘Columna I’ pertenece a un entramado de obras de distintos formatos. De hecho esta imagen está sacada de un fotograma de uno de los videos realizados por Álvaro. Tiene un discurso formal muy contemplativo y reflexivo. La columna central de esta obra se repite en otras, configurando un leitmotiv misterioso al que podría denominársele “espíritu”. Esta obra se presentó en la galería el pasado noviembre 2015 en una exposición llamada ‘El tambor en el bosque’ al que vale la pena echarle un ojo. El artista habla de su proceso  creativo para esta obra como un conjunto de sensaciones: las presentes mientras pintaba y las vividas durante el rodaje de ese lugar, que se alargó casi dos años en el tiempo.  

Otro encuentro mencionable de ARCO fue el que tuve con Amaia de Meñaka quien se ha embarcado en un proyecto precioso de asesoramiento artístico para coleccionistas amateur. Se llama ‘Wecollectclub’. Amaia va de la mano de Enrique del Río con esta iniciativa. Los dos han ideado un amplio abanico de actividades, exposiciones y visitas que darán pie a la divulgación del arte emergente y segundo mercado aconsejando a nuevos coleccionistas que están interesados en obra gráfica y ediciones limitadas de artista.

Y en fin, ¡que no todo fue ARCO Madrid! Que Madrid se llenó de propuestas y actividades que me han dejado extasiada y quizá también anestesiada para el Síndrome de Stendhal por algunos meses.

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Portada: Susana Solano / Galeria rafael Pérez Hernando

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