Últimos días del Edinburgh Spanish Film Festival

El Edinburgh Spanish Film Festival fue posible, por tercer año, gracias a un equipo que no dejó de trabajar ni de sonreír durante estas semanas. La directora del festival Marian A. Aréchaga junto a Patricia Rueda, a cargo de la producción, se han sabido rodear de un gran equipo que sigue creciendo cada año.

 Hay veces, ante ciertas películas, en las que no podemos evitar irnos de listos. Demasiadas horas con palomitas sobre nuestras rodillas, demasiado final inesperado que por repetición deja de serlo. Y yo, con Mr. Kaplan y Mal día para pescar, de Álvaro Brechner, me fui de lista. Las dos tienen algo en común, despiertan en nosotros cierta compasión y ternura ante la decadencia humana. Decadencia física y mental, o eso nos creemos. Un abuelo que necesita motivos para seguir viviendo y se enfrasca en la captura de un supuesto nazi. Un luchador que parece tener demasiados años y demasiados kilos a punto de enfrentarse a un combatiente más joven pero inexperto. Brechner va dirigiendo nuestra mirada hacia señales falsas hasta que nos rendimos a las evidencias. Pero el cine, como dice uno de los protagonistas, es magia y estas señales no son más que viejos trucos mientras la historia sigue discurriendo ajena a ellos.

Así, nos hemos reconciliado con esta magia y nos hemos vuelto a sorprender cuando ya nos creíamos dueños del final. Y sonreímos al darnos cuenta de que habíamos caído en la trampa. La lástima que llegamos a sentir por alguno de los personajes, a los que vimos como locos obstinados ante unos límites que no aceptaban, se transforma en admiración, esperanza y en una cura de humildad. Se nos había olvidado que hay que seguir creyendo en uno mismo porque es la única manera de seguir vivos.

Y este fue el fin del festival de este año, nos levantamos con una sonrisa en la boca, porque no siempre hacen falta efectos especiales para sorprendernos. Quizás lo que necesitamos es que alguien encuadre nuestras calles con una cámara, que nos obligue a detener nuestra mirada en una cotidianeidad que casi siempre pasamos por alto.

El Edinburgh Spanish Film Festival fue posible, por tercer año, gracias a un equipo que no dejó de trabajar ni de sonreír durante estas semanas. La directora del festival Marian A. Aréchaga junto a Patricia Rueda, a cargo de la producción, se han sabido rodear de un gran equipo que sigue creciendo cada año. Han sido Sergio, Amaya, Laura, Claire, Sara, Verónica y muchos más quienes nos han permitido perdernos en las historias de otros cada tarde. Algunas se parecen a las nuestras, otras nos dejan volar un poco más lejos antes de que las luces se enciendan. Pero unas y otras nos han dejado ganas de más. Nos veremos el año que viene.

 

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