Vicente Amigo presentó «Tierra» en el Festival de Flamenco de Londres, en un escenario de complicidades tanto técnicas como emotivas

Respetuoso, el público mantenía silencio absoluto, con toda su atención puesta en el único foco encendido en la sala: una penetrante luz que se abría paso entre la oscuridad del auditorio para alumbrar la entrada de Vicente Amigo. El tocaor, arrancó en solitario y con desgarro una actuación sobresaliente de la mano de toda la cuadrilla de artistas que fueron incorporándose como capas progresivas al concierto del teatro Sadler’s Wells, sede del Flamenco Festival de la capital británica.

Pocas veces se asiste a un recital de semejante calidad acústica. El logradísimo sonido conseguido por Fali Pipio y el acondicionamiento acústico propio del teatro fue la gota que hizo desbordar el disfrute de los asistentes.

Vicente Amigo vino a presentar su último álbum, ‘Tierra‘, trabajo nacido y cocinado en Londres, precisamente, donde fue grabado y producido por el británico Guy Fletcher en los estudios British Grove. El aire celta que tomaron las canciones junto al teclista de la banda de rock Dire Straits y colaborador de Mark Knopfler, quedó un poco más relegado en esta actuación, en favor del ensalzamiento de su raíz más flamenca. 

Ello fue debido a que, para la ocasión, Vicente Amigo estuvo acompañado por una formación de músicos más reducida -aunque enormemente compenetrada-, sin las flautas, gaitas y violines de la grabación original. En su lugar, Amigo contó con el percusionista lleno de matices Paquito González, el bajista escocés Ewen Vernal, Añil Fernández al toque, Antonio Molina “El Choro” al baile -quien levantó al público con su zapateao- y el maravilloso cante de Rafael de Utrera. 

Pocas veces se asiste a un recital de semejante calidad acústica. El logradísimo sonido conseguido por Fali Pipio y el acondicionamiento acústico propio del teatro fue la gota que hizo desbordar el disfrute de los asistentes, que se entregaron a la actuación con sonrisas, jaleos y aplausos, donde la espontaneidad terminó por romper el silencio inicial. 

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Cada uno de los músicos empleó su instrumento con perfecto control, tan conscientes de sí mismos como del resto de elementos sonoros y el efecto de su suma, de forma que el conjunto fluyó con un cálido empaste. Los coros de Añil, El Choro y Rafael se fundían entre ellos con las palmas, con extrema elegancia y delicadeza, como arrullo al oído en contraste con los pulsos salvajes de los instrumentos en los momentos más álgidos de las canciones. Desde los asientos se notaba claramente el goce de los propios músicos en un escenario de complicidades tanto técnicas como emotivas, que se contagiaron por todas partes.

El guitarrista no pierde su característica humildad pese al tiempo y los continuos reconocimientos. Actualmente, se encuentra en la recta final de la presentación internacional de esta última entrega a su discografía, que ofrecerá el próximo marzo en Nueva York. Tras ello, planea el lanzamiento de su nuevo trabajo de estudio, entre cuyas composiciones encontraremos un sentido homenaje a Paco De Lucía, a quien hace poco declaraba ante los medios que “sería bonito parecerse”. 

El Flamenco Festival 2016, siendo su décimo cuarta edición, se ha visto afectado por la decisión de retirar este año el apoyo económico de la Junta de Andalucía con el que siempre ha contado. Esta medida fue anunciada un día antes del inicio del festival, que si bien no parece que vaya a perturbar la programación prevista, se encuentra en búsqueda de posibles soluciones a los compromisos adquiridos.   

Foto portada © Lorenzo Duaso Polo

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Guitarra principal: Vicente Amigo
Percusionista: Paquito González
Bajo eléctrico: Ewen Vernal 
2ª guitarra: Añil Fernández
Bailaor: «El Choro» Bailaor
Cantaor: Rafael de Utrera
Sonido: Fali Pipio

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