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Encuentros narrados: Herman Kolgen

por Guido Benedicto
Herman Kolgen

"En SEISMIK tengo una banda de clips que se seleccionan dependiendo de la frecuencia dada por los datos recibidos en tiempo real por los sismógrafos."

Herman Kolgen

Debía de ser la una porque estaba sirviendo el turno de la comida. Nada muy interesante, era jueves, una semana cualquiera. Si bien algo parecía alborotarse. Mike, el encargado de eventos del BFI, se me acercó y, apelando a cierta confianza, me pidió que atendiese cuidadosamente a una mesa concreta. A la cual miro y veo a dos hombres sentados, uno de ellos llevaba gafas de montura de madera oscura y ancha. Si había un artista en la sala, sin duda era él. Al preguntarle sobre quiénes eran, Mike me comenta que esa misma tarde empieza un maratón de tres días sobre artistas visuales canadienses. Y añade: “yo ya he visto este espectáculo, ¡es impresionante!, conectan máquinas a sismógrafos y en tiempo real crean visuales y se inunda todo de un ambiente sonoro que cambia según los datos recibidos”.

Kolgensm

Herman Kolgen

Interesante, llueve afuera, acabo a las 4 -pienso- vamos a darles conversación. Adiós Mike. Así que me acerco, les saludo cordialmente y empiezo a recitar y deshacer mi guión de camarero que en los países anglosajones se gasta. En un trabajo tan mecánico es vital confiar en lo inagotable de la curiosidad que genera la diversidad del género humano. Es digamos, la parte bonita de un trabajo de cara al público.

Al cabo de unas horas, ahí estaba yo sentado, butacas céntricas, bien acompañado, dispuesto a ver y escuchar lo que fuese que fuera a ser. Sin la menor idea de que estaba accediendo a un territorio artístico para mi desconocido.

Se presentaron dos espectáculos [SEISMIK y AFTERSHOCK], de una duración total de una hora aproximadamente. Sobre el escenario muchos cables y cajas de metal, circuitos electrónicos y un par de portátiles Apple. La apertura total de las cortinas que cubren la inmensa pantalla colmaron de excitación mis expectativas. Esto iba a ser algo, algo FUERTE.

Decidí que si me gustaba charlaría con él.

Al día siguiente comimos detenidamente en ese mismo restaurante. Una hora antes de empezar mi turno de tarde.

Herman Kolgen: «De la tierra invisible a las frecuencias palpables»

Es bonito asombrarse ante la novedad. Por mi parte encontrarme con Herman Kolgen, ha sido semejante a charlar con un explorador espacial artista audio cinético canadiense, vanguardista de la interacción entre el espectáculo y los datos binarios, representaba una oportunidad para ser testigo de la relación artista con renombre y el camino del artista pionero de un camino aún indefinido.

En SEISMIK, el espectáculo, Kolgen conecta con diversos sismógrafos y traduce los datos recibidos en directo a imágenes y sonidos durante más de media hora.

¿De dónde vienes Kolgen?
Para entender qué es la audio cinética es importante tener una formación rítmica. Todo empezó, según me cuenta, con una batería. Ritmo. Sin embargo, «le faltaba algo», así que como era la época de los primeros sintetizadores se compró uno y lo unió a un vibráfono, con lo que ya podía añadir melodías.  Pero su verdadero descubrimiento fue cuando obtuvo uno de los primeros ordenadores en los que podía juntar imagen y sonido de manera independiente. Videos experimentales, composiciones para cortometrajes, fue enfocándose en la creación de ambientes sonoros cada vez más envolventes. Experimentó con la descomposición de las estructuras narrativas y con la interpretación de los datos informáticos. Y rápidamente se convirtió en un solo medio. Ya que imagen y sonido ambos tienen datos. «Y me centré en los datos…en la interpretación de datos.»

Herman Kolgen

AFTERSHOCK © Herman Kolgen

Y ahora trabaja con frecuencias…
Por ejemplo en el proyecto PIXELS cada pixel acciona una respuesta sonora y visual. «En SEISMIK tengo una banda de clips que se seleccionan dependiendo de la frecuencia dada por los datos recibidos en tiempo real por los sismógrafos. Siempre trabajo con codificación binaria, ya que cualquier tipo de dato está codificado.”

La mano del artista está en…
Todo, usamos los mismos pigmentos, la diferencia está en cómo los usamos. Yo tengo acceso a un listado de datos, a unos resultados científicos y el trabajo está en cómo se correlacionan esos datos con sonidos y proyecciones, evitando caer en el sinsentido. Además, esté en la sala que esté, capturo datos de la sala misma que añado a la obra. Al fin y al cabo se trata de invitar a una reflexión intelectual y de ofrecer un discurso estético.

¿Se encuentran frecuencias semejantes?
Por supuesto, pongamos que en la falla de San Andrés hay una frecuencia 2.2 y en Japón o en miles de lugares también la hay. Lo que cambia, en cuanto a la experiencia de espectador es el paseo frecuencial, no sólo de dónde venimos sino también la misma evolución de esa frecuencia. Los sismógrafos se mueven constantemente y el espectáculo acepta esas variaciones. La evolución del desplazamiento que crea el hilo de las distintas frecuencias cambia constantemente de manera única.

¿Cómo determinaría su enfoque?
Las frecuencias se pueden interpretar de cualquier manera. Cuando empecé, mi intención primera era conseguir la simbiosis entre lo visual y lo auditivo. Hace diez años que me di cuenta que mi enfoque estaba ligado al territorio. Al impacto del territorio en el ser humano. Eso pasa con AFTERSHOCK sobre el impacto que tienen los deshechos nucleares en las zonas afectadas. En SEISMIK sobre el territorio de las placas tectónicas. O en un proyecto que se llama DUST en el que estudio el polvo, que nos rodea constantemente y está en nuestro territorio.

EOTONE

EOTONE © 2015 Idra Labrie

¿Hacia dónde se dirige Kolgen?
Lo cierto es que tengo un proyecto sobre la contaminación. La contaminación está medida de tal manera que en cualquier momento podemos saber qué componentes químicos entran en juego, por ejemplo en Okinawa o en México D.F. El espectáculo propondría una proyección 3D de una nube. La densidad y el color de esa nube iría variando en función de si la zona está más o menos contaminada. Pasaríamos de un nube espesa, molesta ruidosa a otra que refleja el nivel de contaminación de los bosques de Canadá. He presentado una serie de instalaciones itinerantes que tienen que ver con el viento: EOTONE. Se trata de 4 estructuras que pivotan. Cada una conectada en tiempo real a medidores de vientos de diversos lugares como NY, Moscú, Montreal y Bali. Si por ejemplo en Japón hay una borrasca de viento. El captador va a enviar los datos a la instalación y la instalación va a emitir un sonido, de tal manera que el espectador que se pone en el centro escuchará una armonía creada por los 4 vientos elegidos. Se trata de una experiencia muy emotiva.

-silencio- Y con esto creo que me tengo que ir, que ya es la hora.

A lo cual se levantó, nos despedimos. Ya anunciaban por megafonía su espectáculo. Adiós. Se alejaba. Mi jefe me miraba con el uniforme en la mano. Eran las 17:15 h. Lo siento, llego tarde –le espeté-. Ya lo sé. Y así en medio de la incomprensión ajena empezaba un turno de viernes noche.

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Web de Kolgen: www.kolgen.net

Vimeo: https://vimeo.com/user2308701

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