Home Arte Oriol Vilanova presenta en ARCO 2018 el trabajo realizado durante su residencia en la Delfina Foundation: ‘Collecting as Practice’

Oriol Vilanova presenta en ARCO 2018 el trabajo realizado durante su residencia en la Delfina Foundation: ‘Collecting as Practice’

by Vanesa Cejudo
La Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, creó en 2017 una ayuda específica para la internacionalización de creadores españoles. El jurado formado por Pilar Citoler Carilla (Coleccionista Arte Contemporáneo), Aaron Cezar (Director de Delfina Foundation), Javier González Hontoria Berasategui (Artista), Manuel Segade Lodeiro  (Director CA2M), Guillermo Solana Díez (Director Artístico de Museo Thyssen) y Carlos Urroz Arancibia (Director de ARCO), seleccionó a Oriol Vilanova como el artista que se beneficiaría durante tres meses de la residencia en Delfina Foundation (Londres).
La próxima semana será presentado en ARCOMadrid 2018 ‘Collecting as Practice’, el trabajo e investigación realizado por Oriol durante esta estancia. Lo hace de la mano de la galería Parra & Romero, en el pabellón 9, A13. Por este motivo, en Brit Es os traemos la entrevista que le hicimos a su paso por Londres y la fundación de Delfina Entrecanales, para que conozcáis un poco más de su obra y de cómo funciona esta beca.

Hola Oriol, sabemos que en ARCO 2017 te seleccionaron como el artista para la residencia de Delfina Foundation, cuéntanos un poco más sobre esto.  El 2017 fue el primer año que, dentro de la feria de ARCO, la Asociación de Coleccionistas 9915 financiaba una estadía de tres meses en la Delfina Foundation. Uno de los requisitos era que tenía que ser un artista representado en alguna galería de la feria. Finalmente fui el artista seleccionado.

Sé que llevas muy poco tiempo pero, ¿puedes contarnos cómo funciona la residencia? Somos ocho artistas de diferentes partes del mundo de Corea, la India, Angola, Perú, Japón , y otros lugares. Todos compartimos espacios comunes como la biblioteca, que la usamos como consulta y como lugar de trabajo; una sala de exposición, que podemos utilizar los residentes para mostrar nuestro trabajo artístico; y  luego la cocina, que es el espacio común que compartimos todos. Además la institución celebra cenas- encuentros cada quince días con los profesionales de la ciudad, esto nos ayuda a conocer mejor la escena artística de Londres.

Lo que voy a hacer aquí en Delfina, es lo mismo que hago en Bruselas, o  de viaje, o en mi día a día: visitar los mercadillos de las pulgas, los  anticuarios, las tiendas de souvenirs y los museos, buscando estos pequeños materiales que organizo en distintas clasificaciones para seguir con mi colección de postales.  Es una práctica en donde nunca compro lotes, siempre compro y selecciono una a una, y hasta que no llego a casa, y empiezo a ordenarlas, no me doy cuenta de las series que van apareciendo; hay un trabajo del subconsciente  muy importante, no hay una idea preconcebida. Para mi es fundamental mantener este sistema de juego casi surrealista.

A tu colección de postales la llamas «máquina de pensar», ¿no? Sí, llamo así a la colección de postales que he hecho porque con ella puedo generar un artefacto para pensar a través de sus imágenes. Al hablar de esta «máquina de pensar», reflexiono también sobre el sistema, es decir, cómo ordeno, cómo clasifico, cómo las exhibo. Actualmente tengo más de un centenar de clasificaciones, ahora mostré alguna de estas clasificaciones en la exposición que hice en la Fundació Antoni Tàpies.

Oriol Vilanova en Delfina Foundation. Foto ©Brit Es Magazine

En este caso, la colección de postales que expuse, tomó forma de instalación, o incluso de elemento arquitectónico, ya que por primera vez se pueden ver las diferentes clasificaciones en un mismo espacio. Normalmente expongo una serie o dos, pero este espacio permitía exponer múltiples series, con más de 30.000 imágenes. Este sí era un verdadero ejercicio perceptivo donde poder mostrar la idiosincrasia de la actividad de coleccionar y el sistema que da sentido a todo.

Como espectador tienes la misma sensación que cuando observas un mosaico, al mirar de cerca ves los detalles y reconoces las formas, pero cuando te alejas, se construye otra realidad.  Sí, son diferentes clasificaciones que pueden pasar como imágenes de lo mismo: puertas cerradas, cisnes, interiores de museos o del valle de los caídos… Se muestran postales de todo tipo, algunas tienen connotaciones políticas, otras son imágenes cómicas, irónicas ; y otras que responden a la imagen de cliché: como la puesta de sol, o los gatos.  Hay también algo curioso de las postales que encontramos en los museos, lo que más me interesa de ellas es fijarme en el background, en lo invisible. El fondo de color blanco que tienen, es para dar la máxima visibilidad al objeto que presentan, sin embargo,  si las ordenas por este fondo, resaltas aquello que está invisibilizado, como en un truco de magia.. .

Otras veces mezclo imágenes que contrastan con la alta cultura y lo coloquial, al estar fotografiado del mismo modo, nos muestra una lectura concreta de la confrontación bastante interesante.

Oriol Vilanova. Anything, everything (2015-ongoing). M-Museum Leuven . Foto © Dirk Pauwels

Veo que hay postales que coinciden en mostrar las recurrentes imágenes de las redes sociales , ¿no?  Sí, el gato (risas).  La verdad es que muchas veces pienso en la postal, como una arqueología de las redes sociales, es como un Instagram donde la gente selecciona esa imagen, la hace pública y la comenta.  En la postal, está implícita esa inercia de compartir una imagen con la que te reconoces de alguna manera. Además es el formato de correo que permite ver el texto que se escribe en ella. Es casi como los comentarios de las redes.

He visto que en el Centro de Arte 2 de Mayo CA2M, hiciste una reinterpretación de su colección de grabados. Sí, el planteamiento era el reflexionar sobre dos cuestiones cruciales: ¿qué muestran los museos? y, ¿ qué coleccionan?.  Pensemos que en el caso del grabado pasa lo mismo que con las postales, son como un arte “de segunda”. Los museos no suelen mostrar su colección de grabados, y el CA2M nunca mostró los grabados antes, sólo algunos de manera excepcional acompañando a otras obras más «solemnes». Con mi planteamiento se mostraba toda la colección entera, y no fue un comisariado al uso para generar una narrativa concreta, no era el caso, lo que me interesaba en relación a mi práctica y mi trabajo, es hablar de la colección como práctica, y en mostrar cómo se construye una colección desde un espacio público. De esta manera se podría reflejar aspectos que no suelen ser visibles, como: los diferentes directores que ha habido, las distintas relaciones con otras instituciones, (como la feria Estampa), o los diferentes comités . La idea, por lo tanto, era mostrar las políticas de las colecciones.

Para poder revelar esto, construí un mueble que dejaba entrever los 600 grabados. Mi criterio expositivo era ordenarlos por tamaños, de manera que podían aparecer los imponentes grabados al lado de los esperpentos, creándose unas tensiones interesantes por este criterio de azar.

Esto tiene que ver con el siglo XVIII o XIX,  donde en los salones en Paris, había un artista que era el encargado de realizar el display de la exposición, y este artista solía poner la obra de quien no le gustaba o le caía mal al lado de uno irrelevante; a mi me gustaba jugar a esto pero sin seguir un criterio subjetivo, y que fuera el azar el que pusiera en tensión estos contrastes.

Oriol Vilanova, Sin distinción, 2017, Centro de Arte Dos de Mayo. Fotos © Andres Arranz y Pedro Agustín

Y continuando con tu trabajo en el CA2M, he visto que también hiciste un ejercicio de colección con las vitrinas vacías de los diferentes centros y museos de Madrid, ¿verdad?  Sí. En la exposición de los grabados hubo un trabajo de meses al «desnudarles» de su marco; y  en esta otra muestra,  desaparecía la obra. ¿Y que pasa cuando desaparece la obra?; pues que te fijas en el display, porque aunque siempre ha estado, se ha ido escondiendo en un gesto de generosidad hacia el objeto que muestra.

Pero la vitrina no es un contenedor neutral ¿no?, ¿Qué veíamos en esta muestra? En realidad se puede entender la vitrina como un ensayo de neutralidad o de estandarización, pero sabemos que acaba siendo colonizado por el objeto o por las políticas expositivas del momento, o incluso, por el tipo de discurso del museo. Se traduce como algo neutral, pero esa neutralidad no existe. La exposición muestra diferentes vitrinas de los museos de Madrid: del Museo de Artes Decorativas, del Reina Sofía, del Museo de Historia Natural, del CA2M.  En el caso de esta última, era una vitrina que estaba en la entrada y que nunca terminó de encajar, sin embargo al exponerla, tomó otro significado; era una vitrina que el arquitecto hizo a imitación del edificio CA2M, y esa vitrina que no sabias como mirar, termina siendo en esta exposición un retrato, formando parte de la biografía del lugar.

La verdad es que las instituciones se lo tomaron muy bien, y colaboraron en todo momento. Vieron que exponer sus displays tenía un discurso implícito que no solo afectaba al arte contemporáneo.

Gracias Oriol por mostrarnos está parte tan apasionante del coleccionismo, y hacerlo además, desde una práctica artística.

¡Nos vemos en ARCO18!

Web del artista: www.oriol-vilanova.com/

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